miércoles, 26 de mayo de 2010

Dan familiares y amigos al historietista Gabriel Vargas último adiós


Amigos y familiares del historietista mexicano Gabriel Vargas, fallecido la víspera por problemas cardiovasculares, realizaron esta mañana una misa de cuerpo presente para despedir al padre de La Familia Burrón.

Gabriel Vargas trascendió ayer a la edad de 95 años, por lo que su familia, encabezada por su viuda, la periodista y escritora Guadalupe Appendini, dispuso el acto religioso que inició en punto de las 8:05 horas con las condolencias a sus deudos en una agencia funeraria de la calle Sullivan, en esta ciudad.

En punto de las 9:00 horas, el cuerpo de quien fuera el padre de “La Familia Burrón” fue cremado y sus cenizas serán trasladadas por su esposa a la Catedral Metropolitana, donde serán depositadas.

Ver artículo de wikipedia sobre La Familia Burrón

lunes, 17 de mayo de 2010

Euskal Herria: Ermua (Gipuzkoa) acoge estos días la Semana de Solidaridad con el pueblo palestino

Organizada por Komite Internazionalistak, se celebra una exposición de ilustraciones, una proyección de un documental y la charla de un periodista israelí

Ainhoa Lasuen
El Correo.com


Komite Internazionalistak continúa con la celebración de la Semana de Solidaridad de Ermua con Palestina, que se inició el jueves pasado con la inauguración de la exposición de 'Palestina e Iraq a los ojos de Kalvellido y Azagra'. Esta muestra cuenta con ilustraciones de los dos dibujantes de cómics y está realizada por iniciativa de la organización Paz y solidaridad.

Las ilustraciones que se encuentran en el bar Infreñu y Eskilarapeko Atenenoa , hasta el próximo domingo, se podrán ver desde las 16.30 horas a las 20.30 horas. En ellas se pueden ver los trabajos a tinta china y con acuarelas que repasan de forma crítica la violencia «que los países más poderosos ejercen sobre los más débiles, el sufrimiento de las familias que pierden algún miembro en un bombardeo, la desesperación de sentirse abandonado por las otras naciones y la inhumanidad de los militares israelíes», explican los promotores de esta semana.

Además, el pasado sábado estos ermuarras recordaron el 'Día de Al-Nakba', en el que se rememora el aniversario de la partición de Palestina, el 15 de mayo de 1948. Las actividades de esta semana reivindicativa continuarán hoy con la proyección de la película 'Check-point rock', de Fermin Muguruza y Javier Corcuera. Esta película que se proyectará a partir de las 21.30 horas, en Lobiano, se acerca al pueblo palestino a través de las músicas que surgen hoy en día en este país.

Desde Tel Aviv a los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, de la mano de uno de los componentes del grupo de rap Dam, este documental se acerca a intérpretes de música tradicional, a jóvenes cantantes de hip-hop y a grupos de rock que intentan seguir con su trabajo pese a las dificultades impuestas por la ocupación israelí.

Las actividades de la semana se cerrarán mañana con una charla del periodista israelí antisionista y director del Centro de Información Alternativo de Jerusalem, Sergio Yahni. Este periodista que fue encarcelado por negarse a servir en el ejercito israelí, contará su experiencia y la situación del conflicto. Esta conferencia, que permitirá conocer de cerca y a través de uno de sus protagonistas el conflicto, comenzará a las 19.30 horas, en Lobiano.

Programación

Exposición. 'Palestina e Iraq a los ojos de Kalvellido y Azagra'. En Infreñu y Eskilarapeko, hasta el día 21.

Proyección. 'Check-point rock'. Hoy, a las 21.30 horas, en Lobiano.

Conferencia. A cargo del periodista y director del centro de información alternativo de Jerusalen, Sergio Yahni. Mañana, a las 19.30 horas, en Lobiano.

martes, 4 de mayo de 2010

Castilla, Estado español: El poeta Marcos Ana y el dibujante Carlos Azagra optan al Premio a la Coherencia


El poeta Marcos Ana, seudónimo del salmantino Fernando Macarro Castillo, y el dibujante de la revista El Jueves, Carlos Azagra, optan al XVII Premio a la Coherencia con el que la Asamblea de IU de Guardo (Palencia) reconoce a personas del mundo de las ciencias, las artes, el pensamiento o la política.
Junto a ellos optan a este reconocimiento el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia, Pablo García Colmenares, y el actual coordinador provincial de IU, Mariano San Martín, según informó la Asamblea de Izquierda Unida de Guardo en un comunicado.
De los nueve candidatos a obtener este reconocimiento anual, cinco quedaron descartados al no haber logrado los apoyos suficientes para seguir optando al premio. Por tanto, no lograron pasar el primer corte Manuel Fuentes, actual alcalde de Seseña (Toledo); Andrés Rábago García, más conocido por El Roto, ni las cantantes Maria Nieves Rebolledo (Bebe) y Cristina del Valle, así como tampoco la escritora y periodista Ángeles Caso.
A la entrega del galardón, una pieza de cerámica del artista José Ramón Enríquez, natural de la localidad palentina de Paredes de Nava, y que se otorga en un acto abierto al público en Guardo (Palencia), estarán invitados todos los galardonados en ediciones anteriores.
Entre ellos el cantante Rosendo que obtuvo el premio a la Coherencia "por su filosofía ácrata de denuncia política de la mentira", y la persona que actualmente ostenta el título de Coherente "por su humanidad y su compromiso con los jóvenes artistas", la veterana actriz Asunción Balaguer.
Otros rostros conocidos como el actor José Sacristán, el escritor José Saramago o el sindicalista Marcelino Camacho fueron reconocidos también en ediciones anteriores con el galardón que desde hace 17 años otorga la agrupación local de Izquierda Unida en la localidad palentina de Guardo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Iron Man 2, qué lata de hombre

El destrozo final de un cómic en cine

 Julio Castro - laRepúblicaCultural.es
 
Es una auténtica lástima que se desperdicien chorros de oro en mezclarlos con excrementos como la película de Jon Favreau, que lejos de ser un trabajo cinematográfico, parece un trabajo realizado por alguna mala droga en su cabeza. Me parece un horror y un espanto tratar de enmendar errores cometidos en un film mediano como la primera parte de esta serie del Hombre de Hierro (Iron Man, 2008), donde se metía en charcos innecesarios, haciendo alarde de ser capaz de adaptar una buena historia al cine de comida basura y acabar encerrado en un callejón sin salida creado por él mismo, que sería el cierre a una posible continuación relacionada con la historia original del cómic.

No contento con aquello, pues, viene ahora a darnos un tostón de argumento, con efectos mediocres de acción que recuerdan a las sagas de los transformers, pero en un lugar que nada tienen que ver. Mucho holograma y mucho trabajo de montaje de estudio, mucho diseño en las armaduras y mucho brazo robótico (el mismo que se repite una y otra vez en las secuencias), que se completa con un conjunto actores casi sin expresividad alguna. Esto último me sorprende especialmente de Gwyneth Paltrow, que siempre me ha parecido una buena actriz (independientemente de los papeles que le diesen), pero es que parece que los actores están en cada momento expectantes de ¿qué pasará ahora? y no pasa nada más que lo obvio ¿dónde está el argumento? y resulta que no hay, salvo el del encefalograma plano.

Desde mi punto de vista, la única que consigue salvar medianamente su papel en el guión es Scarlett Johansson, que interpreta una Natasha Romanoff bastante cercana a la realidad, aunque más triste que atormentada, que sería una definición más real de la viuda negra creada por Stan Lee y Jack Kirby, pero que se aproxima mucho en los momentos de acción. Sin embargo, parece que, como Iron Man lleva una máscara inexpresiva, todos los actores tienen puesta otra que les impide ser seres humanos.

Todo esto, dicho sea de paso, al margen del exultante elogio de un capitalismo trasnochado, que venía poco a cuento en la primera parte, pero que se corregía un poco hacia el final, como si se tratase de una cierta crítica, y que en este caso se convierte en un discurso que viene a decir “capitalismo soy yo”, en un remedo del viejo nazismo, matiz en el que seguramente ni han pensado a la hora de tirar ese guión al cesto de las malas ideas y seguir con otro.

En la parte acción, la película no tiene ningún interés, especialmente desde el punto de vista del protagonista. El malo de la acción, Mickey Rourke, que interpreta a Ivan Danko (ruso en esta ocasión, esta vez los malos no son árabes como en la primera) es malo, pero malo de cojones, porque no le he visto ni un rasgo destacable en el trabajo interpretativo: otro con la máscara de hierro metida debajo de la piel. En cuanto al malo yanqui, Sam Rockwell (en el papel de Justin Hammer), es el único que se sale del papel inmutable, para convertirse en un personaje histriónico, más chillón que alguno de los Joker de Batman. El papel de Jon Cheadle, como Coronel “Rhody”, que viene a interpretar al final una especie de Robin (por seguir con el paralelismo de Batman), es completamente anodino, sin interés. Y para rematar, han decidido que el jefe de SHIELD, Nick Furia, sea negro, lo cual viene a dar al traste con una parte del significado despreciable que el propio personaje reflejaba en algunos momentos del cómic original, pero es que algunos interpretan que esto es diversidad, en lugar comprender que con algo así se está cayendo en lo contrario a costa del ridículo.

Del protagonista no hay mucho que decir, porque Robert Downey Jr. no tiene mucho que sacar del film, pese a ser el papel principal, y se le ve como sorprendido de estar donde está haciendo lo que hace.

En la parte argumental, no se cuenta nada nuevo, el malo es patético, nadie tiene fuerza en el desarrollo original, lo que se refleja como resultado en una historia sin interés, y es lamentable perder dos horas en una mala película serie B con elevado presupuesto y algunos nombres.

Espero que este film cierre la saga para siempre, al menos en esta línea y para esta gente, porque no creo que deban destrozar más historias del género. En el primero de los estrenos en Madrid, rodeado de múltiples seguidores del cómic de Iron Man, si yo estuve a punto de salirme pasada una hora, me alegré de quedarme para escuchar que no era cosa mía, sino que el resto de la gente salía del cine por los pasillos comentando tan sólo una cosa: lo mala que era la película. Tanto el público de cine, como los seguidores del cómic merecen, no un poco, sino mucho más. En resumen: un latazo.